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Perderse en la naturaleza

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Perderse en la naturaleza

Perderse en la naturaleza

A la pregunta ‘¿mar o montaña?’, Málaga te ofrece las dos cosas y también lo hace con los más pequeños. Oler la naturaleza, experimentarla, conocer la fauna y la flora del entorno natural de la ciudad o disfrutar de una buena caminata o un paseo en bici por los parajes más bonitos que puedas imaginar forman parte de la oferta familiar de la ciudad.

Parque Natural Montes de Málaga. Senderos, zonas recreativas, actividades educativas, de ocio y aventura, espacios expositivos, alojamientos y gastronomía forman parte de la gran oferta de turismo de naturaleza de este parque de 4.996 hectáreas situado a tan sólo cinco kilómetros de la ciudad. En él, los pequeños podrán sumergirse en plena naturaleza y aprender sobre las diferentes especies de flora y fauna a través de las rutas específicamente recomendadas para familias como la Ruta Circular del mirador del Cochino al mirador Vázquez Sell, la Ruta circular del Boticario o la Ruta circular al Mirador de Pocopán (esta con algunos terraplenes que sí conviene evitar, aunque sin dificultades destacadas).

A este espacio de 4.996 hectáreas podemos llegar en coche o transporte contratado para grupos. Desde Fuente Olletas, tomaremos la carretera C-345, hoy con el  nombre de A-7000, también conocida como Carretera de Colmenar o de Los Montes. A lo largo de esta subida se encuentran varias entradas al parque.

Finca las Contadoras. Cortijo que data del Siglo XVIII. Se encuentra en el corazón del Parque Natural Los Montes de Málaga, a tan solo 20 Km. de la capital malagueña, y a 800 metros de altura a nivel del mar. Rodeada por un bosque de pinos y vegetación mediterránea, es un enclave privilegiado para la realización de todo tipo de eventos.

¿Sabías que…?
Gracias a su benigno clima y sus recursos naturales, los Montes de Málaga han sido habitados desde la prehistoria. Desde la época fenicia hasta finales de la edad media se destinó a la producción de madera y a la agricultura. Tras la reconquista, se privatizan los terrenos y los cultivos se especializan en la plantación de vid, agravando la eliminación de la arboleda, lo que da lugar durante los siglos posteriores a varias inundaciones graves.

El monocultivo de la vid y la calidad de los vinos producidos en la zona hacen de Málaga un referente internacional en el comercio de estos caldos hasta la aparición de la filoxera, remontando en el primer tercio del siglo XX. A principios de este siglo, la expropiación de los terrenos y una repoblación con pino carrasco consigue atajar el desbordamiento del río Guadalmedina, adquiriendo su aspecto actual.

La Carretera de los Montes de Málaga tiene su origen en una vereda medieval. En 1732, con la intención de unir Málaga con Antequera a través de Colmenar, se inicia el arreglo del camino hasta la Fuente de la Reina. No es hasta 1830 cuando termina siendo declarada carretera general del reino. Dado la singular orografía del terreno, su cercanía a amplias arboledas, la gran extensión y baja densidad de población, unido al paso de las diligencias, estos caminos fueron muy frecuentados por bandoleros.

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Monte Gibralfaro. En el centro de Málaga encontramos otra ruta para realizar en familia: la subida a Gibralfaro. Este trayecto puede hacerse por varios caminos pero, para una subida más tranquila, recomendamos el sendero verde (por la calle Mundo Nuevo). El ascenso es ligero y transcurre mayoritariamente por sombra. Se puede ascender incluso con carritos de bebé. Así, por el camino podéis encontrar parques, zonas deportivas y zonas de descanso, además de miradores. Un poco más de dificultad se encuentra en la opción que parte desde La Malagueta, con subidas algo más pronunciadas, lo que la hace ideal para niños de más de diez años.

Parque Forestal El Morlaco, uno de los enclaves menos conocidos de Málaga. Enmarcado en la zona este, la parte inferior llega cerca del Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso. Cuenta con varios senderos cuyo recorrido es apto para toda la familia, incluso hay caminos asfaltados que permiten el tránsito de carritos de bebés y sillas de ruedas. También hay zonas específicas para perros, fuentes de agua potable -para animales y para personas- y espacios recreativos para los más pequeños.

Parque Natural de la Desembocadura del Guadalhorce, situado dentro de una isla de 122 hectáreas delimitada por los dos brazos del río Guadalhorce en su tramo final. Dentro del paraje podremos encontrar varias lagunas, las riberas del río, la zona de arenas que limita con el mar y espacios terrestres que ofrecen una variedad ambiental. Allí, los pequeños podrán observar los distintos tipos de vegetación de ribera como álamos, eucaliptos y juncos. Además de disfrutar de la fauna propia de este ecosistema: peces, lisas, anguilas, zorros, conejos, nutrias…. Destaca, en especial, su gran representación de avifauna que abunda especialmente en las épocas de paso (primavera, otoño e invierno).

Aquí tienes algunas rutas naturales de Málaga.