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La Málaga más genial: abierta la temporada de los espetos

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La Málaga más genial: abierta la temporada de los espetos

Es, sin lugar a dudas, el plato más emblemático de la cocina popular malagueña.
El espeto es venerado en Málaga por su calidad y sabor, por su manera de cocinarse, la singularidad de las barcas en las que se cocina y por haber traspasado las fronteras de la ciudad y haberse convertido en un referente gastronómico tanto en el interior como en la Costa del Sol.

Este plato es tan especial que tiene hasta una ruta gastronómica dedicada a él. Te contamos las características más significativas de este manjar y un montón de curiosidades que seguro que no conocías.

¿Qué es un espeto?

Espetar es pinchar el pescado en un trozo de caña y asarlo al fuego sobre la arena de la playa. Pero tenemos que remontarnos a hace casi siglo y medio para entender el origen del espeto de sardinas. Fue el pescador paleño conocido como el ‘padre de los espetos’, Miguel Martínes Soler o ‘Migué el de las sardinas’., el primero que pinchó uno de estos pescados en caña y lo asó en la arena de la playa.

Aunque parezca fácil, no todo el mundo conoce el arte de cocinar un espeto, su técnica y la manera en la que se le saca el mejor sabor. Esta tradición ha ido pasando de padres a hijos y se ha ido especializando en un oficio comúnmente conocido como el de “espetero”.

Mejor en los meses sin R

Aunque en la capital se pueden comer espetos de sardinas durante todo el año, lo cierto es que existe un dicho en el que se afirma que los espetos en Málaga mejor en los meses que no tienen R, es decir, de mayo a agosto. Sin embargo, hay quienes afinan más y dicen que desde el Carmen a la Victoria (del 16 de julio al 8 de septiembre), cuando este pescado tiene completa la grasa, una grasa que contiene el beneficioso omega 3.

Y es que la sardina malagueña es una sardina diferente. Se trata de un ejemplar de pescado azul pequeño, casi del tamaño de un dedo, que adquiere sus características de la zona de captura: el Mar Mediterráneo, unas aguas que, al tener temperaturas más altas, aumentan su cantidad de plancton permitiendo al pez comer más y aumentar así su porcentaje graso y, por tanto, su sabor.

La receta

Para preparar hoy día un espeto de sardinas se necesita una barca pequeña llena de arena de la playa, madera para prender, sardinas malagueñas frescas, sal, y cañas para ensartarlas. A continuación, se ensarta el lomo del pescado con las cañas y se salan, para posteriormente ponerlas a las brasas para que se hagan con el punto justo de fuego. Las manos de un experto espetero harán el resto.

Ordenar las sardinas en la caña, ponerlas a la distancia correcta de las ascuas, girarlas para que se hagan por los dos lados, lograr que no estén crudas ni secas y darles el punto justo de sal forma parte de este tradicional proceso.

¡Ah! Y el espeto se come con los dedos.

Dónde comer espetos en Málaga

Málaga está llena de chiringuitos y bares de costa en los que poderse comer un buen espeto. Desde los antiguos bares de pescadores de Pedregalejo y El Palo, hasta las playas de La Malagueta, Huelin o La Misericordia, el litoral de la ciudad te ofrece innumerables opciones para deleitarte con este exquisito plato.

¿Sabías que?

El espeto de sardinas es tan popular y querido que incluso tiene una ruta gastronómica dedicada a él. Este año se celebrará la V Ruta del Espeto, una iniciativa de Sabor a Málaga, cuyo objetivo es poner en valor la elaboración de este plato y apoyar su candidatura como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Puedes saber más sobre ella aquí.