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Diez curiosidades locales que no sabías de Málaga (y sus historias)

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Diez curiosidades locales que no sabías de Málaga (y sus historias)

Málaga es una ciudad abierta, cosmopolita, cultural y artística, gastronómica, familiar y verde.

La capital encierra numerosas curiosidades que debes conocer y comprobar cuando la visites, y 2023 es el año perfecto para que conozcas ese lado más especial de un lugar que no dejará de sorprenderte. ¿Preparado?

El Cementerio Inglés de Málaga

El Cementerio Anglicano, Cementerio de San Jorge o Cementerio Inglés de Málaga es el primer cementerio protestante de la España peninsular -se empezó a construir en el año 1831-. Se trata del camposanto mejor conservado de todos los que existen en Europa de este estilo. Una de las primeras tumbas que albergó el recinto fue la de Rober Boyd, un irlandés liberal que ayudó al general Torrijos que fue fusilado junto a él en las playas de San Andrés. También están allí enterrados artistas como el poeta de la generación del 27 Jorge Guillén o el escritor e hispanista británico Gerald Brenan y su esposa, Gamel Woolsey.

Una de las historias más características del lugar es la que recoge el monumento a las víctimas del hundimiento de la fragata alemana SMS Gneisenau, que naufragó al encallar en las costas de Málaga en 1900.

También existe una lápida en la que se puede leer un poema de la escritora malagueña María Victoria Atencia inspirado por una de las tumbas del cementerio, la de una pequeña llamada Violeta, nacida el 24 de diciembre de 1958 y fallecida el 23 de enero de 1959, en la que se puede leer ‘Ce que vivent les violettes’ (Violeta, lo que viven las violetas)

El espacio es un jardín histórico y artístico que recorre los siglos XIX y XX de Málaga y que fue declarado Bien de Interés Cultural en 2012.

El Puente de los Alemanes

Muy relacionado con el Cementerio Inglés, encontramos el puente de Santo Domingo, conocido popularmente como Puente de los Alemanes. Este puente llegó a Málaga como regalo del pueblo alemán por la ayuda de la ciudad en el naufragio del navío germano Gneisenau.

La historia se remonta a diciembre de 1900 cuando un temporal hizo naufragar a la fragata alemana frente a las costas malagueñas. Muchos malagueños acudieron al socorro de los marineros, perdiendo la vida algunos en esta labor. Este acto heroico le valió a Málaga el título de “Muy Hospitalaria” que hoy luce en el escudo de la ciudad.

Años más tarde, en 1907, cuando el río Guadalmedina se desbordó llevándose consigo los puentes existentes, el pueblo alemán decidió devolver el favor e iniciaron recolectas para la construcción del “Puente de los Alemanes”. En una placa se puede leer: “Alemania donó a Málaga este puente agradecida al heroico auxilio que la ciudad prestó a los náufragos de la fragata de guerra Gneisenau".

Puente de los alemanes

Una catedral diferente

La Santa Iglesia Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Encarnación de Málaga es uno de los quince templos europeos con mayor altura en sus naves. Pero, además, este templo cuenta con una característica que la hace única y alrededor de la cual giran distintas leyendas, y es que está inacabada.

Su construcción empezó alrededor de 1530  y se finalizó en el siglo XVIII, aunque le falta remate de la fachada principal y la torre sur completa. Aún hoy circula una leyenda que dice que el dinero destinado a la terminación de esa torre se gastó en financiar las guerras en América de principios del siglo XIX, aunque está demostrado que ese dinero realmente se destinó a financiar obras públicas urgentes en la provincia de Málaga.

Ubicada en la Plaza del Obispo, está considerada una de las joyas renacentistas más valiosas de Andalucía y fue construida sobre el solar de la primitiva mezquita aljama después de que los Reyes Católicos ordenaran levantar un templo cristiano tras conquistar la ciudad en 1487.

Su construcción comenzó en 1525 y se dilató hasta 1782. Así, aunque concebida originalmente como un templo gótico, fue el estilo renacentista el que finalmente se impuso en los planos de Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. Los elementos barrocos posteriores completan la estructura y decoración.

Su proceso constructivo comenzó en 1525 y finalizó en 1782 aunque de forma inconclusa. Las originarias trazas, de estilo gótico, derivaron en un proyecto renacentista en cuyos planos participaron Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. La catedral es una síntesis de estilos arquitectónicos entre los que prevalece el Renacimiento sobre el primer Gótico de la antigua fábrica y los elementos barrocos añadidos desde principios del siglo XVIII.

Un personaje emblemático: El Cenachero

Málaga y la figura del Cenachero van de la mano. Pero, ¿quién era el cenachero? Se trataba de un personaje muy popular en la ciudad, un hombre que vendía pescado por las calles de la capital manteniendo el equilibrio entre los dos platillos de cenachos, de ahí su nombre.

Los cenachos solían hacerse de forma artesanal con esparto, y se llenaban en las playas del litoral donde se sacaba el copo. Normalmente vendían boquerones vitorianos (los típicos de Málaga), pero también jureles, sardinas o chanquetes.

En la Plaza de la Marina hay una escultura dedicada a esta figura en la que se aprecia con detalle la indumentaria tradicional del cenachero: fajín, cenachos colgados y sombrero.

Aquí otra curiosidad al respecto: ¿sabías que hay una ciudad estadounidense que tiene una réplica de esta escultura? Se trata de Mobile, en Alabama, que alberga esta pieza, donada por Málaga en homenaje al hermanamiento entre las dos ciudades. Esta escultura se encuentra en la fuente de la Málaga Plaza, muy cerca de la Spanish Plaza, donde se encuentran los Arcos de la Amistad, también donados por Málaga.

La biznaga, la flor de Málaga

Si hay una “flor” llamada a ser el símbolo de Málaga esa es la biznaga. Pero lo cierto es que esta no es una flor, sino una composición hecha de manera artesanal por pequeñas flores de jazmines que, colocados de forma especial, dan forma a la bola blanca con tallo seco tan característica de la ciudad.

La biznaga tiene un olor distintivo y es típica del periodo estival. Pero, ¿sabes su historia? Se trata de un legado que dejaron los musulmanes y que significa ‘regalo de Dios’.

El proceso de creación de la biznaga comienza con la recogida de la flor, muy temprano por la mañana antes de que esta se abra. Por la tarde se procede a injertar los jazmines uno a uno en cada una de las puntas del esqueleto del cardo silvestre previamente cortado. Así, cuando va llegando la noche, las flores se abren creando esta curiosa flor artificial.

Si quieres una biznaga, solo tienes que localizar a un biznaguero por las calles de Málaga. Los encontrará vestidos con su indumentaria tradicional: pantalón negro, camisa blanca y fajín rojo.

Como último dato, la biznaga es el premio que se entrega en el Festival de Cine de Málaga.

Biznaga

Los espetos y su relación con la letra R

Gastronomía y Málaga brindan como principal resultado al espeto de sardinas. Espetar es pinchar el pescado en un trozo de caña y asarlo al fuego sobre la arena de la playa y así es como se cocinan las sardinas en la capital.

Aunque este plato se puede comer durante todo el año, lo cierto es que existe un dicho en el que se afirma que los espetos en Málaga se comen mejor en los meses que no tienen R, es decir, de mayo a agosto. Hay otros que, por su parte, afirman que lo correcto es, ‘desde el Carmen a la Victoria’ (del 16 de julio al 8 de septiembre) Pero, ¿por qué? Pues porque es en esta época cuando el pescado tiene su grasa completa, una grasa que contiene el beneficioso y conocido omega 3, por tanto es más sabrosa.

Pero hay que tener en cuenta que la sardina malagueña es una especie diferente. Se trata de un ejemplar de pescado azul pequeño, casi del tamaño de un dedo índice, que adquiere sus características de la zona de captura: el Mar Mediterráneo, unas aguas que, al tener temperaturas más altas, aumentan su cantidad de plancton permitiendo al pez comer más y aumentar así su porcentaje graso y, por tanto, su sabor.

Comerte una ‘loca’

Las tortas locas son un dulce típico de Málaga. Se trata de un pastel elaborado con hojaldre, crema pastelera, glaseado de yema y decorada con guindas. Este dulce se creó en los llamados tiempos del hambre, cuando la normalidad era que solo las clases pudientes accedieran a la pastelería fina, ya que los dulces eran un lujo. En esa época la pastelería Tejeros inventó un pastel distinto, sencillo y barato, pero más jugoso y cremoso, al que bautizó como ‘loca’.

¿Y esta forma de llamarla? El famoso pastel tomaría su nombre de un hit de 1954 de Luisa Linares y los Galindos, ‘A lo loco se vive mejor’.

El punto de color de esta torta es su seña de identidad y, tal fue su trascendencia en los años cincuenta del siglo pasado entre las clases humildes, que hoy día es el dulce típico por excelencia entre los malagueños y uno de los más demandados por los visitantes. La receta se ha mantenido prácticamente intacta hasta hoy.

La Farola

La ciudad de Málaga no tiene un faro cualquiera. Al faro de Málaga se le conoce como farola. Y es tan especial, que la Farola de Málaga es la única que hay en La Península. Se trata de un monumento que data del siglo XIX y está ubicado en el paseo que recibe su mismo nombre, en el barrio de La Malagueta, entre el puerto de Málaga y el paseo marítimo Ciudad de Melilla.

Este emblema de la capital es, además, uno de los faros más antiguos de España, por detrás de la Torre de Hércules (siglo II), Porto Pí (siglo XIV), Cabo Roche (siglo XVI) y  Carbonera y Punta Carnero (siglo XVII)

La Farola del Mar de Santa Cruz de Tenerife en Canarias y Sa Farola (La Farola) en Ciudadela en Menorca son las otras dos farolas que existen en España.

Farola

La liberación de un preso en Semana Santa

La Semana Santa de Málaga es especial por muchos motivos. Uno de los momentos más especiales de ella sucede cada Miércoles Santo: el acto de liberación de un preso por parte de la Cofradía de Jesús El Rico.

Esta tradición de liberar a un preso en Málaga se basa en una pragmática real de Carlos III, dictada tras una epidemia de peste en 1756, que incidió gravemente entre la población y ocasionó la suspensión de las procesiones de Semana Santa de 1759, debido a que no había hombres y mujeres sanos para portar las imágenes.

En este punto y debido a las particulares condiciones de aislamiento, los reclusos de la prisión, la mayoría de ellos sanos, pidieron sacar ellos la imagen de El Rico y, al serles denegada la solicitud, se amotinaron, salieron a la calle, se trasladaron a la inmediata iglesia, se apoderaron de la imagen de Jesús El Rico conservada en su capilla y la llevaron por los lugares más afectados por la epidemia.

Finalizada la procesión, la devolvieron a la iglesia y, acompañados de un público que les contemplaba, volvieron a la cárcel sin que ni uno solo se hubiese aprovechado del suceso para huir. La epidemia desapareció repentinamente y esto fue interpretado como un milagro que impresionó al rey, quien concedió el privilegio, ratificado por Juan Carlos I poco después de ser proclamado rey.

Desde entonces, la cofradía cuenta con la firma del Rey para poder realizar, año tras año, el acto de liberación con la colaboración del Cuerpo de Instituciones Penitenciarias en la provincia de Málaga y con la del Presidente de la Audiencia Provincial, organismos encargados de estudiar y seleccionar qué reclusos reúnen las condiciones necesarias de comportamiento y posibilidades de reinserción para que sean liberados. Luego, el Consejo de Ministros anterior a Semana Santa elige entre los tres últimos candidatos y se lo comunica al Director del Centro Penitenciario, quien junto a los miembros de la Cofradía, recibe al recluso y le lee el Edicto de Libertad.

Los verdiales

Los verdiales son una manifestación distintiva de la cultura popular malagueña. Se trata de un cante, un toque y un baile, anteriores, parece ser, al propio flamenco. Es una especie de fandango cantado y bailado, y acompañado de una orquestina compuesta por un violín, de dos a cuatro guitarras, un pandero, dos o más pares de platillos (crótalos), varios palillos (castañuelas) y, en algunos de sus estilos, un laúd o bandurria.

Los verdiales denotan influencia árabe y es un cante hecho para bailar, donde el lucimiento del cantaor se supedita al baile. La indumentaria de la panda es la propia que utilizaba la gente del campo, traje que sólo varía en la Fiesta Mayor de Verdiales, el día de los Santos Inocentes, cuando se introduce el sombrero de palma recargado de adornos: espejillos, flores, cintas, abalorios..., que denotan el origen ancestral de la fiesta.

Fiesta Mayor Verdiales