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De ruta por Málaga Este: tradición pesquera, playas y gastronomía marinera

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De ruta por Málaga Este: tradición pesquera, playas y gastronomía marinera

Málaga posee características que la hacen única. Una de ellas son sus barrios, cada uno con sus singularidades, su historia, su cultura y sus costumbres. La zona este de la ciudad es uno de estos lugares con un encanto especial: un barrio tradicionalmente pesquero, lleno de tradiciones, playas especiales y una deliciosa gastronomía marinera.

Os proponemos un recorrido por los lugares más emblemáticos de la zona este: desde los Baños del Carmen hasta la Araña, pasando por Pedregalejo y El Palo.

Las playas del este de Málaga

Siguiendo la senda que va desde La Malagueta - la playa más próxima al centro de Málaga- hacia el este, se puede disfrutar de varios kilómetros de paseo marítimo hasta llegar al enclave de los Baños del Carmen. Su nombre proviene de un antiguo balneario construido en 1918 que acogía a la alta sociedad de la época. Hoy se puede disfrutar de su playa, zona de parque, un restaurante y, sobre todo, de uno de los mejores atardeceres de la ciudad.

Unos metros más adelante encontramos el barrio de Pedregalejo, otra zona nacida del auge del siglo XIX. El paisaje se caracteriza por pequeñas y recogidas calas y las antiguas casitas de pescadores, además de por su ambiente y variada oferta gastronómica, desde restaurantes tradicionales hasta otros para tomar un cóctel con vistas al mar.

Seguidamente, separado por el arroyo Jaboneros, llegamos al tradicional barrio de El Palo. Su espíritu marinero sigue latiendo en cada rincón. Es fácil encontrar jábegas (embarcaciones de origen fenicio) varadas en la arena e incluso navegando frente a las antiguas ‘casas mata’ de los pescadores. La autenticidad y sencillez de la vida ligada al mar sigue muy presente en este enclave de Málaga.

Tras El Palo encontramos el barrio de la Araña, con puerto deportivo propio, y el Peñón del Cuervo, una gran roca en medio del mar que divide la playa del mismo nombre. En el Peñón encontramos un enclave biológico protegido que alberga la ‘siempreviva’ malagueña y que está rodeado de acantilados rocosos. Así, es una de las pocas zonas de buceo donde aún puede verse al pez luna.

Gastronomía marinera

Otra de las características que distingue a la zona este de la capital es el pescado -o, como decimos en Málaga, el pescaíto-. Se puede degustar en los restaurantes y chiringuitos que se encuentran repartidos a lo largo de los paseos marítimos. Los espetos de sardinas cobran aquí especial protagonismo, tanto como los platos de pescaíto frito.

La singularidad del espeto de sardinas está en su propia elaboración, que consiste en ensartar este pescado en cañas y ponerlo a asar a fuego de leña sobre la arena de la playa, normalmente contenida en una barca pequeña. Un puñado de sal, vuelta y vuelta, y el plato está listo para servir.

Otros atractivos: desde Pedregalejo a La Araña

La parte este de la ciudad dispone de otros focos de atracción. En primer lugar, entre la playa de Pedregalejo y la playa de las Acacias, los Astilleros Nereo, un astillero convertido en ecomuseo que se dedica a la carpintería de ribera. En este lugar se puede ver cómo se fabrican las jábegas malagueñas y es uno de los 100 elementos del Patrimonio Industrial Histórico de España.

En esta línea, existe en Pedregalejo una escuela de jábegas, uno de los vestigios de la tradición marítima-pesquera de la ciudad. Aquí se enseña la historia de la embarcación y su importancia cultural, se aprende a remar en equipo para extender las redes o como actividad deportiva.

En la zona de El Palo, encontramos otro punto de interés en la avenida Juan Sebastián Elcano. Aquí encontramos un elemento escultórico de importancia: el tranvía, el único testigo de lo que fue este transporte público en la ciudad entre 1891 y 1961, que unía las zonas de El Limonar y de El Palo con el centro de la ciudad.

Las Cuevas de la Araña es otro de los atractivos de esta área de la ciudad. Abiertas sobre un acantilado marino compuesto de calizas jurásicas, se hallan un conjunto de cavidades con acuíferos interiores de tipo kárstico que son Bien de Interés Cultural desde 2013. Aquí es posible visitar el Centro de Interpretación Cuevas de La Araña, cuyo objetivo es el de compartir con el visitante actividades en los distintos campos que desarrollan, ya sean de investigación, visitas, mantenimiento o conferencias.

La Torre vigía de Las Palomas, de la época de Felipe II, se encuentra en el cabo de las Palomas, en el límite de Málaga. Forma parte de la red de torres vigía andaluzas y se emplaza, en gran medida, sobre el trazado romano que vadeaba el litoral malagueño.

Desde El Palo se puede subir al Monte San Antón, una colina de peregrinación y desde donde hay unas vistas de la ciudad y la bahía de Málaga que no te dejarán indiferente.
No podíamos terminar sin hacer referencia a una de las estampas más características de la zona este de Málaga: las fiestas en honor a la Virgen del Carmen, donde se enmarca la procesión marítimo-terrestre en la que se lleva en barca a la Virgen del Carmen. Esta tiene lugar a mediados de julio, en torno a su festividad del 16 de este mismo mes.